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  • Educación Financiera como palanca sistémica

    ¿Puede la Educación Financiera ser una palanca sistémica frente a la crisis climática?

    Primera parte

    Desde hace más de 20 años me incorporé al mundo de la Educación Financiera, cuando su presencia en el contexto nacional era casi nula.

    Tuve la fortuna de ser parte de la instalación de capacidades en el sistema financiero, así como de la vinculación intersectorial para cocrear una infraestructura que favoreciera la construcción de una oferta de Educación Financiera de calidad en diversos canales para facilitar el acceso a diversos grupos de la población, con la finalidad de activar su agencia de cambio para crear mejores condiciones de bienestar y calidad de vida.

    Descubrí el poder de transformación de la Educación Financiera en mi propia vida, pues me permitió ganar seguridad, confianza, autonomía financiera, y con el tiempo, la posibilidad de construir un patrimonio.

    Conforme mi familia creció, crecieron nuestras necesidades, aunado a los cambios en un México y en un mundo que parecen complejizarse de muchas formas. Ante esto, me di cuenta de que no existe una garantía frente a un futuro impredecible. Sin embargo, nuestra previsión financiera nos permitió hacer frente a un cáncer desde el mejor escenario posible, que hoy agradezco.

    A partir de ese día, tuve claro qué tan importante es anticipar y prever necesidades futuras, como disfrutar del presente, sin caer en los extremos.

    La Educación Financiera es relevante para personas, familias y empresas, así como para instituciones. Y aun cuando parezca poco creíble, el nivel de ingresos tiene menos valor para los indicadores de Salud Financiera -estadísticamente hablando- que:

    • tu gestión financiera cotidiana,
    • tu resiliencia financiera,
    • tu percepción de seguridad o control financiero, y
    • tu proyección hacia el futuro

    (ENEF 2025-2030)

    Sin caer en la ingenuidad o el romanticismo, el nivel de ingresos sí importa para la atención o la calidad de la atención de necesidades básicas de los hogares en México y el mundo, el cual tiene causas estructurales que reproducen la exclusión y la desigualdad, como la transmisión intergeneracional de la pobreza, la brecha de género, el acceso limitado a la educación, a la salud y al trabajo e ingreso dignos, entre otras causas.

    Por otro lado, la economía del comportamiento visibilizó los sesgos cognitivos sistemáticos en la población, los cuales operan como atajos -heurísticos o reglas mentales simplificadas-, que afectan el juicio y la toma de decisiones frente a situaciones complejas, sin pasar por un análisis de los detalles. Especialmente en situaciones de alta incertidumbre o de tiempo limitado.

    Son la aversión a la pérdida, el anclaje, la brecha entre intención y acción, el costo de fricción, el efecto manada o el efecto túnel, algunos de estos sesgos heurísticos que algunas instituciones han aprovechado para incentivar el consumismo.

    Por ello, resulta fundamental la ética de la arquitectura de las decisiones, así como promover el desarrollo y fortalecimiento de las capacidades personales y colectivas desde la educación informal y formal para fortalecer el pensamiento crítico, la autonomía y la libertad responsable.

    La ausencia de metas y de planeación financiera también alimenta la ilusión de insignificancia, la sensación de que la necesidad o el problema financiero es tan grande, que nada de lo que puedas hacer, tendrá un impacto significativo en tu vida, operando como “neutralizador” de la agencia de cambio.

    Ante esto, la Educación Financiera (ENEF 2025-2030)[1] se define hoy como “un proceso continuo, sistemático e intencionado mediante el cual las personas desarrollan conocimientos, habilidades, actitudes y comportamientos que les permiten tomar decisiones informadas, responsables y oportunas sobre la gestión de sus recursos económicos, con el propósito de fortalecer su autonomía y poder de decisión, así como de facilitar la construcción y sostenimiento del bienestar financiero a lo largo del ciclo de vida.”

    ¿En dónde te ves hoy, y en dónde te gustaría estar en 10 años?

    Gobierno de México (2025)[1]

    Siendo tan relevante el rol de la Educación Financiera por su impacto en el nivel de vida (poder adquisitivo) y en la calidad de vida (nivel de seguridad, tranquilidad y satisfacción por disfrutar de la vida)…

    ¿por qué no empezar a hablar de dinero en los hogares?,

    ¿por qué no incluir la Educación Financiera en el currículum formal?,

    ¿por qué no medir las habilidades financieras de la prueba PISA en México? (OCDE)[2],

    ¿por qué no impulsar los programas de asistencia social como palanca para desarrollo a partir de las evidencias de impacto probadas en México y la región? (BID, 2016)[3],

    ¿por qué no romper el círculo vicioso del consumismo al extractivismo?,

    ¿por qué no cambiar nuestros hábitos para sostener la vida del ser humano en la Tierra? (Stockholm Resilience Center, 2025)[4],

    ¿Por qué no usar nuestro poder como consumidores para incidir y transformar las cadenas de valor?,

    ¿Por qué no hacernos cargo de dejar al mundo, mejor de como lo encontramos?.

    Si vamos un paso más allá en los fines de la Educación Financiera, podremos replantear los medios para potenciar su impacto económico, social y ambiental que no comprometa la continuidad de la vida humana en la Tierra.

    No te pierdas la segunda parte de este artículo en el que te platicaré de los límites planetarios, la trayectoria de diseño ambientalmente responsable y el rol potencial de la educación financiera para impulsar un cambio sistémico.

    Artículo escrito por Verónica Porte Petit Anduaga. Estudiante de la Maestría de Innovación Educativa para la Sostenibilidad, MIES. Universidad del Medio Ambiente, UMA

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de  exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del  Medio Ambiente”. 


    FUENTES:

    [1] Gobierno de México (2025). “Estrategia Nacional de Educación Financiera 2025-2030”. Recuperado el 20 de abril. Condusef: www.gob.mx/condusef/documentos/estrategia-nacional-de-educacion-financiera-enef-2025-2030

    [2] OCDE. (2022). Student financial literacy. OCDE: https://www.oecd.org/en/topics/student-financial-literacy.html

    [3]Regalia, F. (2016). Evidencias sobre impactos de largo plazo de los programas de transferencias monetarias condicionadas. BID: www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/153885/EVIDENCIA_SOBRE_IMPACTOS_BID_Ferdinando_Regalia.pdf

    [4] Stockholm Resilience Center. (2025). Planetary boundaries. Recuperado el 28 de abril del 2026. Stockholm University: https://www.stockholmresilience.org/

  • Economía circular en México

    La economía circular en México busca sustituir el modelo lineal que se enfoca en extraer-fabricar-usar-desechar, por un modelo de que imita a la naturaleza, donde gradualmente, se eliminan los residuos, esta estrategia se enfoca en reutilizar, reparar, renovar, reciclar e impulsa el rediseño de productos y materiales para extender su ciclo de vida y manteniéndolos en la economía el mayor tiempo posible, por lo tanto la economía circular en México representa una oportunidad valiosa para la gestión de residuos.

    Pasos que dan forma a una economía circular, tomado de revista.unam.mx

    Antecedentes

    Los inicios de la economía circular en México se dan desde los 90´s donde existía la cultura del reciclaje, impulsada principalmente por los pepenadores, después de la firma del TLCAN las normas ambientales empezaron a alinearse con estándares internacionales. Sin embargo, en 2003 con la promulgación de la LGPGIR (Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos) se empezó a mirar este sector, el cual introdujo el concepto de “valorización”, sentando las bases para que los residuos dejarán de ser vistos como basura y empezaran a ser vistos como materias primas potenciales.

    En 2010 las grandes transnacionales instaladas en México comenzaron a importar sus políticas de sostenibilidad global. Empresas de los sectores automotriz, cervecero y consumo masivo empezaron a reportar metas de “Zero Waste to Landfill” (Cero residuos a relleno sanitario). Un ejemplo de economía circular en México fue la creación de PetStar en 2006, que transformó el esquema de recolección en México en un modelo de negocio circular de clase mundial, demostrando que la circularidad era rentable en el contexto nacional.

    Actualmente con la firma, en 2019 del Acuerdo Nacional para el Manejo de Plásticos, donde la industria y gobierno se comprometieron a metas de reciclabilidad, buscando que los envases sean reciclables, reutilizables o compostables y con ello eliminar micro plásticos además de consolidar una política pública orientada a la economía circular en México. Hoy, la economía circular en México ha pasado de ser una actividad de recuperación de materiales a una de rediseño de sistemas, impulsada por la escasez de agua y el costo de las energías fósiles.

    Oportunidades de la economía circular en México

    La economía circular en México representa varias oportunidades que pueden dar el impulso que necesita este enfoque para que pueda ser adoptado por la industria, la sociedad y las políticas públicas, a continuación, enumero describo alguna de estas oportunidades.

    Nearshoring con requisitos verde: Las empresas transnacionales que se instalan en el país traen consigo compromisos globales de descarbonización, esto representa una oportunidad de oro para las empresas mexicanas que se integren como proveedores circulares (suministrando materiales reciclados, empaques reutilizables o servicios de mantenimiento de activos), ya que serán las preferidas en las cadenas de suministro globales frente a competidores tradicionales.

    Bonos Verdes: El sector bancario en México (BBVA, Santander, Banorte) ha lanzado líneas de crédito específicas para proyectos de economía circular y eficiencia de recursos. Las empresas que demuestren modelos circulares pueden acceder a tasas de interés más bajas y a fondos de inversión internacionales que buscan proyectos con impacto ambiental positivo y métricas ESG (Ambiental, Social y Gobernanza) sólidas.

    Nuevos Modelos de Servicio: En lugar de vender un activo (como maquinaria o uniformes industriales), las empresas están explorando el modelo de renta y mantenimiento. Esto asegura que el fabricante recupere el producto al final de su vida útil para reacondicionar, generando un flujo de efectivo constante por servicios de reparación y actualización, eliminando la necesidad de que el cliente final gestione el residuo.

    Esquema de bonos verdes por Axa, tomado de axa-im.com.mx

    Conclusión

    Las oportunidades de la economía circular en México son únicas debido a nuestra posición geográfica y nuestra base industrial. Mientras que en otros países la economía circular se centra solo en el reciclaje, en México la oportunidad real está en el rediseño de la cadena de valor y la simbiosis industrial (donde el residuo de una fábrica es el insumo de otra).

    Conoce más sobre el diplomado de Economía Circular de la UMA y otros cursos aquí https://tres.umamexico.com.mx/wp69/cursos/ o haz clic en la imagen si quieres conocer más acerca de los plan de estudios y la comunidad educativa.

    REFERENCIAS
    AXA Investment Managers. (s. f.). Bonos verdes. https://www.axa-im.com.mx/inversion-responsable/bonos-verdes

    Banco Interamericano de Desarrollo [BID]. (2025). Financiamiento de la economía circular en América Latina: El caso de México. https://www.iadb.org

    Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2003). Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos. Diario Oficial de la Federación

    Olvera, M., & Valenzuela, J. (2023). Economía circular en la formación para el empleo. Revista Digital Universitaria (RDU), 24(5). https://www.revista.unam.mx/2023v24n5/economia_circular_en_la_formacion_para_el_empleo/

    PetStar. (2022). Historia y evolución del modelo de negocio circular en México. https://www.petstar.mx/quienes-somos/

    SEMARNAT. (2019). Acuerdo Nacional para la Nueva Economía de los Plásticos en México. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales

    Secretaría de Economía. (2025). Guía para la implementación de modelos circulares en PYMES mexicanas. Gobierno de México

    FIRMA

    Escrito por Iván de Jesús Mendoza (egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2023), Campesino y Presea del Estado de México al Mérito Agrícola 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura de la Universidad del Medio Ambiente.

  • De cómo sostenernos en el aula cuando el cansancio es latente

    Para quienes trabajamos en educación básica —seguramente en otros niveles es lo mismo— no es ningún secreto que las semanas previas a los periodos vacacionales son extenuantes. Dicen algunos de mis colegas que uno “se arrastra como puede” para llegar al ansiado último día de clases y poder disfrutar de las tan “merecidas” vacaciones.

    Estas semanas previas al receso vacacional de abril no fueron la excepción. Se vivieron días de mucho estrés emocional, de cansancio acumulado por esfuerzos que, muchas veces, parecen en vano. A veces siento que pareciera ser incluso que no hay que esperar a las semanas previas a las vacaciones para sentirse de esa forma. Hay ocasiones en que he dialogado con mis compañeros docentes y esta sensación de cansancio, de frustración, de desesperanza se comienza a experimentar desde las primeras semanas del ciclo escolar.

    Pero, ¿por qué? ¿Será que esto ya es lo normal para alguien que se dedica a la educación?

    Tomado de la Revista AULA
    Tomado de la Revista AULA

    El diálogo como refugio

    Movida por la eterna tensión entre mi desesperanza y mis esperanzas, decidí dedicar las últimas clases antes de vacaciones a dialogar con mis estudiantes sobre las sensaciones que estaba experimentando. Me dije: “tal vez también estén pasando por lo mismo y podemos acompañarnos en el camino”.

    Resultó ser que sí. Se sentían cansados, desconectados, con incertidumbre; como dijo una de ellas, se sentían en “piloto automático. Al intentar indagar más en las causas de nuestros sentires, salieron preguntas muy interesantes que creo siempre han estado rondando de generación en generación:

    • ¿Quién inventó la escuela?
    • ¿Para qué tenemos que hacer exámenes?
    • ¿Por qué no podemos tener otras materias?

    Si bien estas preguntas venían de un descontento generalizado, así como del hartazgo de no lograr comprender el por qué de lo que hacemos en la escuela, también noté que eran preguntas genuinas. Al final, hablar del por qué de la educación con estudiantes, dentro de un aula, es lo que tendría que estar pasando mucho antes que profundizar en los contenidos de la materia; al menos eso pensé.

    Una conversación que desborda el aula

    El diálogo estuvo intenso, muy revelador, como lo es siempre que se abre el espacio para dejarse sentir y reflexionar desde lugares de cuestionamiento. No fue un diálogo que duró una clase; en algunos grupos se prolongó a un par de clases. Aproveché un poco el ánimo del estudiantado de “querer perder clases” y di continuidad a lo que había estado surgiendo.

    Me causó mucha ternura y sorpresa que en un grupo el diálogo ya no se pudo seguir dentro del aula por otras actividades de la escuela, pero algunas estudiantes me buscaron en los recesos y pasillos para seguir con el “debate”, como le llamaron ellas.

    Nuestras Conclusiones

    No estoy muy segura si llegamos a alguna respuesta que nos complaciera y llenara el corazón, pero lo que sí puedo compartir es que llegamos a diversas conclusiones:

    1. La liberación del desahogo: Como dijo un estudiante: “ah, qué liberador se siente desahogarse”. Muchos reconocieron que su cansancio venía de no entender para qué les iba a servir lo que estaban estudiando.
    2. La democratización de la palabra: Una estudiante compartió: “me gusta escuchar a quienes nunca había escuchado en clase”. Escuchamos voces críticas y perspectivas que normalmente no imperan en la escuela.
    3. La educación como encuentro: Basándome en Pedro Ortega Ruíz, entendimos que la educación no se da “desde arriba” (imposiciones), sino desde lo que se crea entre las personas. Cuando el cuidado estuvo al centro, ese cansancio compartido logró convertirse en escucha, en sostén y en comprensión.

    La relación de alteridad

    El encuentro del que habla Ortega Ruíz se da a través de actos de corresponsabilidad. Esos días yo me sentí sostenida en mi cansancio y agobio por la respuesta que tuvieron mis estudiantes. Experimenté la “relación de alteridad en la educación”: alguien irrumpió en mi vida, rompió con mi inercia y quebró la soledad de mi “yo”, de mi cansancio y de mi frustración.

    Me dejé irrumpir por mis estudiantes. En esos diálogos encontramos la verdad del otro, que no es más que hacernos presentes a la vulnerabilidad y las fragilidades de quien comparte contigo el encuentro.

    Un mensaje final

    Por lo anterior, mis estudiantes y yo les queremos dejar este mensaje:

    • Que las semanas previas a las vacaciones dejen de ser agobiantes.
    • Que el ciclo escolar deje de pasar rápido.
    • Que la educación se convierta en encuentro; un encuentro que sostiene y acompaña las fragilidades, pero también que deja emerger las esperanzas, las preguntas y la duda.

    Escrito por Daniela Guadalupe Orozco, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Referencia bibliográfica:
    Ortega Ruíz, P. (2017). “La educación es un encuentro con el otro” en Revista Virtual Redipe: año 6, vol. 8. 

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Construcción con tierra en la ciudad: una experiencia viva desde Guadalajara

    Construcción con tierra en la ciudad: una experiencia viva desde Guadalajara

    ¿Puede la construcción con tierra habitar la ciudad?

    Frente al concreto y el acero, la tierra aparece como una alternativa cálida, regenerativa y humana. Sin embargo, integrarla en entornos urbanos implica superar retos técnicos, normativos y culturales que pocas veces se abordan de forma integral.

    Este artículo documenta una experiencia poco común: un conjunto habitacional construido en Guadalajara que, sin proponérselo como manifiesto, abre caminos para pensar la tierra como material, sistema y posibilidad dentro del paisaje urbano.

    Brasilia Sustentable – Eliseo Van Aartsen Palomera

    Arquitectura que escucha al lugar

    El proyecto es obra del arquitecto Eliseo Van Aartsen Palomera y Ricardo Castillo Lozano. Su proceso de diseño fue concebido como trabajo final de licenciatura, bajo la tutoría de la maestra Elena Ochoa, y posteriormente construido en 2015.

    Brasilia Sustentable parte de una premisa clara: habitar de forma consciente también es posible en contextos urbanos.

    En un terreno de 1,610 m² se desarrollaron 3,200 m² de construcción distribuidos en tres niveles, incluyendo terraza y techo verde en un cuarto nivel. Cada unidad habitacional tiene 72 m² de desplante y aproximadamente 245 m² de construcción total.

    Sin embargo, más allá de sus dimensiones o programa, el proyecto destaca por haberse desarrollado como un ejercicio de aprendizaje colectivo, ensayo técnico y exploración crítica sobre el habitar contemporáneo. No es un modelo a replicar, sino una referencia viva que muestra que es posible construir distinto dentro de la ciudad.

    Programa arquitectónico y estrategias pasivas

    El conjunto integra ocho unidades habitacionales organizadas a partir de un pasillo peatonal que separa la circulación vehicular y genera un microclima mediante vegetación.

    Las viviendas se escalonan siguiendo el declive natural del terreno, lo que permite captar y conducir el agua pluvial por gravedad, evitando bombeos y reduciendo el consumo energético.

    Aunque no todas las decisiones responden estrictamente a una lógica bioclimática, muchas sí lo hacen:

    • Ventilación cruzada mediante vanos y celosías
    • Orientación solar que define usos de terrazas y tendederos
    • Techos inclinados a 25° para captación de agua y colocación de paneles solares

    Más que un sistema cerrado, el proyecto propone una serie de ensayos que abren preguntas sobre cómo habitar mejor.

    Arquitectura que escucha al lugar – Eliseo Van Aartsen Palomera

    Construcción con tierra: técnica, entorno y oficio

    El núcleo del proyecto es la tierra como material constructivo. Se fabricaron en sitio 160,000 bloques de tierra comprimida (BTC), utilizando una mezcla de arcilla, arena del sitio, arena de río y entre 6% y 8% de cemento como estabilizante.

    Las pruebas de resistencia a la compresión arrojaron valores de entre 50 y 95 kg/cm², superando los mínimos establecidos por la norma mexicana NMX-C-441-ONNCCE-2013 para uso estructural. Esto permitió validar técnicamente el uso del BTC en el proyecto.

    La producción de los bloques, realizada con prensa manual, tomó entre uno y un año y medio, enfrentando retos importantes en la aceptación del material por parte de la mano de obra local.

    El sistema constructivo se complementa con:

    • Cimentación de piedra brasa local
    • Losa de concreto con aislante para proteger el BTC de la humedad
    • Muros modulares sin refuerzo vertical, estabilizados mediante contrafuertes

    Además de su función estructural, los muros de tierra aportan propiedades higrotérmicas, regulando temperatura y humedad interior sin necesidad de climatización artificial.

    Aquí, la tierra no es un gesto estético ni nostálgico: es una decisión técnica, ambiental y política.

    Agua: infraestructura viva

    Uno de los aportes más relevantes del proyecto es su sistema integral de manejo del agua, concebido desde el inicio como una infraestructura descentralizada y autónoma.

    El sistema incluye:

    • Captación pluvial desde azoteas y terrazas hacia cisternas con capacidad total de 160,000 litros
    • Filtración primaria mediante cajas de piedra y arena
    • Tratamiento de aguas grises en cada vivienda con sistemas de filtrado por capas
    • Fosas anaerobias para aguas negras
    • Reúso del agua tratada para riego y usos no potables

    Este sistema permite reducir la dependencia de infraestructura centralizada y fomentar una relación directa entre habitante y recurso.

    Compostaje, residuos y vegetación productiva

    El proyecto integra prácticas cotidianas que permiten cerrar ciclos materiales:

    • Separación de residuos reciclables y peligrosos
    • Compostaje comunitario mediante lombricomposta
    • Producción de alimentos en azoteas y jardineras

    La vegetación no cumple un rol decorativo, sino productivo: se cultivan plantas aromáticas, maíz, tubérculos y otras especies que fomentan el intercambio entre viviendas.

    Cada elemento del proyecto busca activar relaciones más conscientes entre consumo, residuos y territorio.

    Interiorismo y soluciones pasivas

    Los espacios interiores se organizan como lofts abiertos, con soluciones que favorecen la ventilación natural y la eficiencia térmica.

    Destaca el uso de un sótano climático que mantiene temperaturas constantes entre 16 y 18 °C, utilizado como despensa sin necesidad de refrigeración.

    El uso de madera reciclada, celosías y sistemas de apertura variable en ventanas permite adaptar el espacio a distintas condiciones ambientales.

    Interiorismo – Eliseo Van Aartsen Palomera

    Retos y aprendizajes

    Como toda experiencia viva, el proyecto enfrentó desafíos importantes:

    Desafíos

    • Resistencia cultural a adoptar sistemas sustentables
    • Fallas técnicas en jardineras
    • Curva de aprendizaje en la construcción con BTC

    Aciertos

    • Integración entre diseño, técnica y vida cotidiana
    • Uso contemporáneo de la tierra como material estructural
    • Diseño modular con fuerte sentido del lugar

    Construir con tierra en la ciudad sí es posible

    Este proyecto no resuelve todos los problemas ni pretende ser una solución definitiva. Sin embargo, deja algo claro: la construcción con tierra en la ciudad no solo es posible, sino necesaria.

    Implica cuestionar lo establecido, aceptar la experimentación y reconocer los límites de cada decisión. También requiere sensibilidad para escuchar el lugar y disposición para aprender desde la práctica.

    Más que un modelo, Brasilia Sustentable es una referencia viva. Una que nos invita a imaginar una arquitectura que escuche más, imponga menos y vuelva a poner los pies —y las manos— en la tierra.

    Referencias

    Dani, A., Hernández, A., & Vallejo, A. (Entrevistadoras). (2023, 7 de noviembre). Entrevista a Eliseo Van Aartsen sobre el proyecto “Brasilia Sustentable” [Entrevista]. Archivo personal.

    COTAPAREDES Arquitectos. (2022, 29 de diciembre). SORPRENDENTE Complejo DE CASAS SUSTENTABLES en Guadalajara, Obras Ajenas | Eliseo Van Aartsen — parte 1 [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=70Fo7RYLT8o&list=PLXqJaJyXUA9qKIhOI1vSMrgxrTvwb2aST&index=3

    COTAPAREDES Arquitectos. (2022, 30 de diciembre). ESTA CASA es un “LOFT” Sustentable con SISTEMAS INTELIGENTES ECOLÓGICOS | Eliseo Van Aartsen — parte 2 [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=M7ULLSWinYQ&list=PLXqJaJyXUA9qKIhOI1vSMrgxrTvwb2aST&index=2

    COTAPAREDES Arquitectos. (2022, 29 de diciembre). ÁREA SOCIAL Sustentable CON AZOTEAS VERDES | Obras Ajenas | Eliseo Van Aartsen — parte 3 [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Wyf73jHIdKg&list=PLXqJaJyXUA9qKIhOI1vSMrgxrTvwb2aST&index=11


    Escrito por Andrea Hernández Sánchez, egresada Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2021)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Agricultura 4.0 en zonas rurales de México

    Agricultura 4.0 en zonas rurales de México

    La agricultura 4.0 en zonas rurales de México actualmente presenta barreras de adopción que limitan su uso, sin embargo, este enfoque tiene el potencial de modernizar y hacer rentable las pequeñas unidades de producción rurales a través de la toma de decisiones basadas en datos además tiene la posibilidad de combinarlo con enfoques de producción más sostenible sin perder el enfoque cultural de las comunidades.

    Mujer de la cultura mazahua en actividades agrícolas.

    La agricultura 4.0 en zonas rurales de México presentan barreras de adopción de enfoque técnico, pero, sobre todo, de barreras estructurales que limitan los beneficios de este enfoque a pequeños campesinos, a continuación, detallo tres elementos que considero los más importantes que influyen en la adopción de estas tecnologías.

    Barreras de adopción de la agricultura 4.0 en zonas rurales de México

    1. Conectividad: la limitada cobertura de redes 4G en las zonas rurales afectan la comunicación que debe haber entre los distintos materiales que constituyen este enfoque como por ejemplo la información en tiempo real de sensores, la brecha digital se reconoce como una forma de exclusión social que afecta en mayor medida a los pueblos originarios.
    2. Costo de adopción: los altos costos hacen inviable la adquisición de las herramientas digitales que permitan monitorear cultivos.
    3. Alfabetización digital: es la más profunda y en muchos casos la menos visible, se refiere a tener la habilidad de convertir la información en decisiones, además el lenguaje, la mayoría de estas aplicaciones tienen un lenguaje técnico en inglés o español y los campesinos usan una lengua originaria, sumado a esto está la brecha generacional, donde los campesinos superan los 55 años de edad.

    Oportunidades para la agricultura 4.0 en zonas rurales de México.

    La adopción de la agricultura 4.0 en zonas rurales de México, representa una oportunidad histórica para democratizar el acceso a decisiones basadas en datos que eficienticen el uso de recursos críticos como el agua, el suelo, la diversidad y los fertilizantes, reduciendo costos operativos y aumentando la resiliencia ante el cambio climático.

    Más allá de la eficiencia técnica, la agricultura 4.0 en zonas rurales de México facilita la trazabilidad de los cultivos, permitiendo a los pequeños productores acceder a mercados de comercio justo y exportación sin depender de intermediarios, a la vez que incentivan el relevo generacional al integrar la tecnología con el saber ancestral, transformando el campo en un entorno de innovación atractivo y rentable para la juventud local además de integrar a las mujeres a la toma de decisiones agrícolas.

    En México, el papel de la mujer en el campo, es una realidad debido a la migración masculina, las mujeres no solo son trabajadoras; son las principales administradoras de la biodiversidad y las semillas nativas, en las comunidades rurales las mujeres también suelen ser las encargadas de la logística y la administración en las cooperativas o unidades de producción, por lo que, la mujer rural puede usar la tecnología para asegurar la alimentación de su familia y la salud del suelo a largo plazo.

    Las mujeres rurales en comunidades indígenas suelen trabajar de forma más asociativa, las herramientas de agricultura 4.0 en zonas rurales como un dron de fumigación compartido o una red de sensores comunitaria tiene más éxito cuando es gestionado por un colectivo de mujeres, ya que el mantenimiento y el cuidado del equipo se vuelve una responsabilidad compartida.

    Entorno rural con elementos de agricultura 4.0, generado por I.A. (Gemini)

    Conclusiones

    La transición hacia una agricultura 4.0 en zonas rurales de México, no se trata solo de instalar tecnología, sino de construir puentes que conecten la innovación moderna con el corazón de las comunidades rurales. Al superar las barreras de conectividad y costos mediante el uso de tecnologías de bajo costo y adaptadas a nuestras lenguas indígenas, estamos dando el poder a los productores, especialmente a las mujeres y jóvenes, para cuidar mejor su tierra y asegurar sus cosechas frente a un clima cambiante. Este nuevo modelo busca que el progreso tecnológico no deje a nadie atrás, permitiendo que el conocimiento ancestral y las herramientas digitales caminen juntos para que el campo mexicano sea, además de un símbolo de identidad, un espacio de bienestar, justicia y prosperidad para quienes lo trabajan.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, da clic en la imagen.

    REFERENCIAS

    Banco Interamericano de Desarrollo. (2021). Panorama del ecosistema agrotecnológico para los pequeños agricultores de América Latina y el Caribe. BID.

    CIMMYT. (2023). Informe de impacto: Agricultura de precisión en pequeñas parcelas. Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo.

    IFT (2024). Análisis de las Tres Brechas de la Conectividad en México. Instituto Federal de Telecomunicaciones

    Martínez-Domínguez, M., & Gómez-Navarro, D. (2024). Brecha digital de zonas indígenas como factor de exclusión social: Evidencia del acceso a Internet. InMediaciones de la Comunicación, 19(1), 45-67.SADER. (2025). Programa Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural 2025-2030. Diario Oficial de la Federación.

    FIRMA

    Escrito por Iván de Jesús Mendoza (egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2023), Campesino y Presea del Estado de México al Mérito Agrícola 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Mi utopía

    Leer la Utopía de Tomás Moro me hizo pensar en cómo se reescribiría ese libro hoy. Lo leí hace 3 años y desde entonces mi mente imaginativa y creativa pero muy racional, no ha dejado de reimaginar obsesivamente sobre cómo podría ser la vida en este planeta. Balanceando los avances y conocimientos a los que hemos llegado como humanidad, pero respetando los límites planetarios y el delicado equilibrio de la vida.

    Yo me imagino un mundo futuro (no tan lejano) en el que los seres humanos ya hayamos sido capaces de encontrar un rol regenerador con el resto de la naturaleza. Una sociedad en la que poco a poco hayamos logrado transitar y calibrar hacia un sistema económico y productivo basado en el valor de la suficiencia. Un mundo en el que la existencia o el sentido de vida sea uno muy diferente al actual: con mayor espiritualidad, agradecimiento por la creación y por la vida, mucho más disfrute y felicidad reales, mucho más baile, comunidad, bienestar.

    Imagino un mundo en el que ya no hubiera países. Habría un gobierno mundial, absolutamente transparente, y democracia real, donde cada persona tuviera una voz, un voto, facilitados por la visibilidad que permitiría la tecnología de las comunicaciones. 

    Imagino ciudades pequeñas repartidas por toda la tierra, en donde cada persona viviera en un hogar digno. Cada aldea o pueblo tendría sus características y costumbres propias. Las personas podrían viajar y conocer las diferentes culturas. 

    En el mundo actual, me pasa que pareciera haber demasiado de todo, mucho más de lo que el mundo necesita: mucha más ropa, comida, cosas. Me parece abrumadora la cantidad de cosas (muchas de ellas innecesarias) que hay cada centro comercial. También me parece agotadora la cantidad de gastos y pagos que hay que hacer como mamá de una familia en un día normal. En mi utopía, la producción estaría enfocada en generar lo necesario y suficiente. Los modelos tecnológicos ayudarían a tener perfectamente medida la cantidad de cosas necesarias para la vida, sin tener desperdicios. No existiría el marketing. No habría que convencer a nadie de comprar algo. 

    Imagen tomada de la página Shutterstock

    Eso no significa que viviríamos sin ropa bonita, sin arte, sin belleza, sin artículos de cuidado personal, sin comida rica, sin salud, sin bienestar. La belleza y el disfrute representan una dimensión muy importante de la vida humana, y no la deberíamos dejar fuera de la ecuación. Pero habría balance. 

    Toda la gente trabajaría en puestos realmente necesarios. Se podrían quedar el tiempo que quisieran en cada trabajo, buscando disfrutar lo que hacen y buscando tener un buen balance de vida. Podrían hacer una pausa para descansar o viajar conforme lo sintieran necesario. El sentido de suficiencia haría que la gente se regulara y fuera justa; que estuviera consciente de su rol e importancia dentro de su comunidad; cada persona se sentiría valiosa e importante, reconocida como parte de una comunidad.

    Los modelos tecnológicos inteligentes serían el sistema central transparente que representaría a la humanidad, y que administraría constantemente toda la demanda de producción suficiente, la demanda de puestos de trabajo necesarios, y la oferta de recursos y personas. Esa inteligencia artificial estaría configurada para administrar poniendo la vida y el bienestar/cuidado de todos al centro. Nadie batallaría para encontrar trabajo como sucede hoy. Nadie batallaría para tener comida, hogar, ropa, agua. Porque habría suficiente para todos. Todo sería de todos. Nadie ganaría más o menos por hacer el trabajo que les toca. No habría dinero, no habría capitalismo. 

    La avaricia sería muy mal vista y sería rechazada por la comunidad; ni siquiera tendría sentido ser avaricioso, porque el sentido de la vida se encontraría en otra cosa completamente diferente a lo que conocemos hoy, lejos de la acumulación. Los humanos se concebirían como parte de un todo y no como individuos independientes, al igual que las abejas de una colmena. Cada persona sabría el impacto que sus acciones tendrían en el resto y en sí mismos. 

    Todo el mundo sembraría y cosecharía alimentos endémicos en su hogar, para su propio consumo o para intercambiar.

    Las armas no existirían. Al tener mayor consciencia y transparencia, la humanidad sería mucho más pacífica y sabría que en los conflictos siempre se pierde. Es mucho más inteligente buscar el bien común. No habría competencia. Habría bienestar y colaboración.

    No existirían las escuelas. Todo el conocimiento del mundo estaría disponible para todas las personas, todo el tiempo. La vida entera sería la escuela, no habría límite para el aprendizaje. Habría parques y lugares comunitarios hermosos a los que la gente podría ir a conversar sobre ciertos temas.

    No habría alimentos dañinos para nadie. Solo se produciría lo que hace bien a la mayoría. Todo lo que se produjera tendría un diseño circular. 

    La gente se dedicaría a realmente vivir. A bailar, a ver estrellas, a crear arte, a escribir, a explorar, a aprender, a hacer deportes por disfrute y no por competencia, a simplemente respirar y ver nubes con calma. Mañanas tranquilas. No habría tráfico, habría sistemas de transporte público y muchas bicicletas.

    Imagen tomada de la página “La Nación”

    El resto de la naturaleza estaría en armonía y en abundancia. La vida y la existencia tendrían un sentido mucho más rico.

    Quisiera invitar a todas las personas a imaginar su utopía y a darse cuenta de que somos seres que podemos imaginar, diseñar, organizar y trabajar para ir hacia esos nuevos horizontes.

    Escrito por María Fernanda Siller, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • De la UMA al territorio, una trayectoria de egreso

    En la Universidad del Medio Ambiente, cada proyecto nace como una semilla. Algunas germinan en campo, otras en comunidad, y algunas más florecen en espacios donde la agroecología dialoga con el derecho, las políticas públicas y la investigación académica.

    Esta es la historia de Jorge Alberto Venegas Díaz, un egresado de la Maestría en Agroecología Generación 2021 que, desde una formación inicial en derecho y políticas públicas, encontró en la UMA un punto de inflexión, un espacio donde no solo amplió su mirada, sino donde logró integrar disciplinas, saberes y propósitos para incidir más allá del aula.

    Agroecología y políticas públicas

    Su proyecto de maestría rompió con esquemas tradicionales. En un momento en el que los trabajos estaban mayormente orientados al campo, propuso desarrollar un manual sobre políticas públicas en agroecología que fuera de utilidad y de fácil lectura para los usuarios más importantes.

    Su motivacion era muy clara, sabía de la ausencia de marcos normativos sólidos que acompañaran el crecimiento del movimiento agroecológico en México.

    A partir de ahí, el proyecto comenzó a tomar forma gracias a un proceso colectivo, el acompañamiento cercano de docentes, el diálogo con compañeros y el análisis de experiencias reales, como leyes emergentes en estados como Colima y la Ciudad de México.

    El resultado fue un manual accesible, pensado no solo para especialistas, sino para cualquier persona interesada en comprender qué son las políticas públicas y cómo pueden convertirse en herramientas para la regeneración.

    La metodología UMA: aprender haciendo, pensar para transformar

    Uno de los elementos más significativos de su paso por la UMA fue la metodología basada en proyectos. Lejos de una enseñanza tradicional, la experiencia implicó llevar la teoría a la práctica constantemente.

    Como él lo describe, no se trataba solo de aprender conceptos, sino de construir marcos teóricos que pudieran ser útiles en intervenciones reales.

    Este enfoque marcó profundamente su camino, llevándolo a comprender que no hay nada más práctico que una buena teoría, a desarrollar la capacidad de diseñar herramientas útiles para otros, y a reconocer el valor de la transdisciplina y el diálogo de saberes como pilares fundamentales para generar cambios reales.

    Además, Jorge destaca dos aprendizajes clave que hoy siguen presentes en su trabajo:

    La integración de múltiples disciplinas y saberes, no solo académicos, sino también provenientes de comunidades y pueblos originarios y la capacidad de llevar el conocimiento a la práctica, mediante teorías del cambio y marcos aplicables a contextos reales.

    De la maestría al doctorado

    Después de titularse, su camino lo llevó al doctorado en Ciencias del Desarrollo Regional y la Sustentabilidad, donde actualmente desarrolla una investigación vinculada al patrimonio biocultural y los planes de vida comunitarios.

    En este proceso, la base construida en la UMA como el nos comentó, ha sido fundamental, no solo en términos de contenido, sino en la forma de investigar, escribir y vincularse con otros.

    Tejidos hechos en Cuetzalan con métodos tradicionales, Fotografia Jorge Alberto Venegas Díaz

    Pensar desde el potencial, no desde el problema

    Uno de los aportes más relevantes de su trabajo es el enfoque en políticas públicas regenerativas, que, a diferencia de las tradicionales, no parten del problema, sino del potencial.

    Este cambio de mirada implica reconocer la capacidad existente en los territorio, el conocimiento de los productores y la importancia de construir desde lo local.

    En este sentido, la agroecología se convierte en mucho más que una práctica agrícola: es una forma de pensar el desarrollo, el territorio y el futuro.

    Activismo en defensa de los ecosistemas de México, Fotografía por Jorge Alberto Venegas Díaz

    Publicaciones y aportes al campo

    Como parte de su camino académico y compromiso con la generación de conocimiento útil, ha participado en diversas publicaciones en revistas especializadas, tanto durante su paso por la UMA como en su etapa doctoral. Entre ellas destacan:

    • Un artículo publicado en la revista LEISA (Revista de Agroecología para América Latina), enfocado en los orígenes y fundamentos de la agroecología.
    • Un artículo en la Revista Latinoamericana de Derecho Social, del Instituto de Investigaciones Jurídicas, donde aborda la agroecología como modelo de empleo verde en el sector agrícola.
    • Una publicación en la revista Elementos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, centrada en el análisis del Códice Masewal y su relación con el desarrollo y el territorio.

    Además, actualmente cuenta con otros artículos en proceso de dictamen, vinculados a temas como la planeación estratégica, el desarrollo regenerativo y el patrimonio biocultural, así como una colaboración académica internacional en curso.

    Cada una de estas publicaciones responde a un mismo propósito: poner el conocimiento al servicio de estudiantes, investigadores y comunidades, generando herramientas teóricas que faciliten intervenciones prácticas en distintos contextos.

    Procesos de teñido orgánicos, Fotografia por Jorge Alberto Venegas Díaz

    Comunidad, colaboración y sentido de propósito

    Más allá de lo académico, su paso por la UMA dejó una huella profunda en lo humano. El compañerismo, la inteligencia colectiva y el sentido de comunidad fueron elementos clave para sostener procesos, y construir vínculos que trascienden la maestría.

    Esa experiencia sigue presente en su forma de trabajar y colaborar, recordándole constantemente que el conocimiento cobra sentido cuando se pone al servicio de otros.

    Actualmente, el objetivo de Jorge es continuar publicando, fortaleciendo su investigación doctoral y, en el futuro, expandir su manual hacia un libro que aborde de manera accesible las distintas formas de agricultura y su papel en la soberanía alimentaria del país.

    Escrito por Melissa Carrera, estudiante de la Maestria en Agroecología y Sistemas Alimentarios Regenerativos, Generación 2025

    A continuación, algunas publicaciones de Jorge Alberto que puedes consultar:


    Venegas-Díaz, J. A. (2023). La agroecología como paradigma garante de los derechos de los campesinos. LEISA. Revista de Agroecología, 38(1), 14–18.

    Venegas-Díaz, J. A. (2023). Manual de Políticas Públicas para la Agroecología, la Agroforestería y el Manejo Forestal Comunitario. México. Universidad del Medio Ambiente.

    Venegas-Díaz, J.A. (2026). ¿Se perfila el derecho agroecológico en México como un marco básico para el empleo verde en la agricultura? Revista Latinoamericana de Derecho Social 22 (42), 1-36. Se puede consultar en: https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/derecho-social/article/view/20171/20490

    Venegas-Díaz, J. A. (2026). ¿El Códice Masewal es un verdadero códice? Elementos 141. 123-127. Se puede consultar en: https://elementos.buap.mx/directus/storage/uploads/00000013585.pdf

  • Wiki Katat: Inclusión digital indígena

    Wiki Katat: Inclusión digital indígena

    Wiki Katat, es un proyecto de inclusión indígena digital que proporciona servicios de telefonía e internet en áreas rurales de la sierra norte de Puebla y sur de Veracruz que han sido ignoradas, es impulsado por la radio Tosepan Limakxtum y la Unión de Cooperativas Tosepan, es el primer operador móvil virtual (OMV) social y comunitario de México.

    Logotipo de Wiki Katat, tomado de wikikatat.mx

    Antecedentes, autonomía y crecimiento

    En 1977, nació la cooperativa Tosepan Titataniske (Unidos Venceremos, en náhuatl) para solucionar problemas de acceso a productos básicos, eliminar intermediarios y defender los derechos de los agricultores. Se volvieron cooperativa y al crecer, la organización se fue transformando en una unión que hoy alberga a ocho grandes cooperativas, 495 cooperativas locales y cuenta con más de 45 mil personas socias en 37 municipios. Además, realizan un trabajo especial para incorporar a las mujeres en todos los proyectos, que suman ya el 64 por ciento en la organización.

    La radio Tosepan Limakxtum se origina en 2012 como proyecto de la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske y en 2018 obtiene una concesión indígena de transmisiones, la radio busca preservar la cultura, lengua e identidad de las comunidades indígenas, impulsamos los valores comunitarios creando contenidos propios escuchando a las comunidades fortaleciendo los valores y la vida buena (Yeknemilis).

    Imagen de ilustrativa, tomada de wikikatat.mx

    Inclusión digital indígena.

    La inclusión digital indígena en México parte de proporcionar, a toda la población, servicios accesibles de conexión telefónica y de internet, sin embargo, las comunidades indígenas más apartadas no representan un atractivo económico para las grandes empresas por ello Wiki Katat, se erige como una oportunidad para lograr la inclusión digital con enfoque social, comunitario, cooperativo y de resistencia indígena.

    Wiki Katat (ven, ven, en náhuatl) es un nuevo modelo de telecomunicación desarrollado en la región indígena de la región de la Sierra Nororiental de Puebla, cuyo objetivo es ofrecer servicios de telefonía e internet a precios justos, así fomentar su autonomía al impulsar la economía y tecnología en la región al mismo tiempo que fomentan la inclusión digital indígena en México.

    Tienen una visión de servicio y de fortalecimiento de la autonomía indígena, Wiki Katat entiende la importancia de la inclusión digital indígena en México por lo cual ofrece una “tarifa social” -precios que comienzan en 50 pesos y duración de un mes del paquete-, cobertura en zonas que no eran atractivas como mercado para las empresas dominantes, atención en las lenguas de la región y un retorno de 15% de los ingresos para apoyar la sustentabilidad de la propia Radio Tosepan Limaxtun.

    Aldegundo González Álvarez, usuario de Wiki Katat y orgulloso masewal de Reyeshogpan comenta que “No se busca lucrar con esta actividad. Lo que se promueve es un proceso de organización comunitaria, procesos autogestivos y que reivindican lo que somos”, comentario que permite conocer la visión comunitaria que promueve Wiki Katat.

    Actualmente la inclusión digital indígena que promueve Wiki Katat, tiene cobertura nacional en México porque opera a través de la Red Compartida de Altán, la cual proporciona la misma calidad y cobertura que los operadores mayoristas tradicionales en todo el país, incluyendo Estados Unidos y Canadá.

    Conclusiones

    Los usuarios y proveedores de Wiki Katat además de beneficiarse con alternativas más accesibles, están ayudando a promover una inclusión digital indígena, mayor autonomía en el acceso a las telecomunicaciones, así como una comunicación más libre, cuyos beneficios se distribuyen entre la comunidad y no queda concentrado en manos de unos pocos.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, da clic en la imagen.

    REFERENCIAS

    Chávez Pérez, A. (15 de octubre de 2023). Wiki Katat: el sueño de telecomunicaciones comunitarias que germina en la sierra Nororiental de Puebla. Desinformémonos. https://desinformemonos.org/wiki-katat-el-sueno-de-telecomunicaciones-comunitarias-que-germina-en-la-sierra-nororiental-de-puebla/

    De la Torre Díaz, A. P. (2025, 1 de septiembre). Tosepan Limakxtum: La comunidad indígena que quiere dar servicio de telefonía móvil e internet a todo México. EL PAÍS. https://elpais.com/mexico/2025-09-01/la-comunidad-indigena-que-quiere-dar-servicio-de-telefonia-movil-e-internet-a-todo-mexico.html

    Radio Tosepan Limakxtum. (s.f.) Radio Tosepan. https://radio.tosepan.coop/

    SinEmbargo MX. (2022, 29 de octubre). Telmex y Movistar los rechazan, ellos crean Wiki Katat: Red y teléfono desde 50 pesos. https://www.sinembargo.mx/4273014/telmex-y-movistar-los-rechazan-ellos-crean-wiki-katat-red-y-telefono-desde-50-pesos/

    Tosepan. (s.f.). Nuestra Historia. https://tosepan.coop/historia/

    Wiki Katat. (s.f.). Operador móvil virtual social y comunitario. https://wikikatat.com/

    FIRMA

    Escrito por Iván de Jesús Mendoza (egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2023), Campesino y Presea del Estado de México al Mérito Agrícola 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Parque Nacional: ¿A quién beneficia realmente?

    Recientemente, tuve la oportunidad de colaborar en la aplicación de encuestas socioeconómicas en el ejido La Trinidad. Ubicado en la parte alta de la sierra de Montemorelos, Nuevo León, este lugar no es solo un punto en el mapa; es un microcosmos donde la conservación ambiental choca de frente con la realidad humana.

    Foto de Elsa Hdz.

    El ascenso

    Nuestra ruta comenzó por el municipio de Allende, siguiendo el cauce del río Ramos. Conforme avanzábamos, el paisaje nos regalaba una lección viva de ecología. Fuimos testigos de la transición de la biodiversidad, dejamos atrás el matorral submontano para entrar en la frescura del bosque de encino, hasta culminar en un imponente bosque de pino-encino.

    Las vistas son majestuosas, con pinos altísimos que parecen tocar el cielo. Sin embargo, esta belleza tiene un precio, el acceso. El camino solo es transitable en vehículos 4×4. Para quienes visitamos, es una aventura; para los habitantes de La Trinidad, es su única y difícil vía para bajar a la ciudad por suministros básicos.

    Foto de Ana Hdz.

    Entre el decreto y la realidad

    El ejido se encuentra dentro del Parque Nacional Cumbres de Nuevo León. Según la LGEEPA (Art. 44), un Área Natural Protegida (ANP) busca preservar ambientes originales que no han sido alterados significativamente o que requieren restauración. Los Parques Nacionales, específicamente, se decretan por su belleza escénica y valor científico o recreativo. (CONANP, 2025).  

    Sin embargo, al conversar con la gente y practicar la “lectura de contexto”, surge una desconexión alarmante:

    • Desconocimiento del estatus, ya que la mayoría de los habitantes ignora que vive dentro de un Parque Nacional.
    • Restricción sin alternativa, porque ellos saben que ya no pueden aprovechar la madera, pero desconocen los detalles del decreto y las obligaciones de las instituciones gubernamentales.
    • Falta de organización, ya que al no entender las reglas del juego, se pierde la oportunidad de crear esquemas de manejo forestal regenerativo.

    Foto de Ana Hdz.

    El costo de “no tocar”

    Antes del decreto estricto, los ejidatarios formaban cuadrillas de reforestación y saneamiento. Identificaban árboles afectados por la plaga del gusano barrenador, los extraían y evitaban la propagación, una actividad que a veces era remunerada.

    Hoy, la prohibición total ha tenido efectos secundarios inesperados:

    • Sobrepastoreo: Al no poder vender madera, han recurrido a la venta de ganado, lo que compacta y erosiona el suelo.
    • Fragmentación del terreno: La venta de lotes para cabañas de descanso a personas externas se ha vuelto la nueva moneda de cambio.
    • Deterioro forestal: Sin el saneamiento tradicional, las plagas pueden avanzar sin control humano directo.

    La paradoja de la tranquilidad

    Una respuesta repetida entre los habitantes. A pesar de las carencias de infraestructura, todos coincidieron en estar satisfechos con sus vidas. Afirman que nunca les falta qué comer y valoran la tranquilidad del monte. Su única petición genuina es tener oportunidades de trabajo dignas.

    Pero esta paz es frágil. Los habitantes ya notan la reducción de agua en los mantos acuíferos. La falta de un manejo forestal adecuado afecta la infiltración de agua al subsuelo, lo que eventualmente secará las fuentes de las que dependen. Saben que parte de la responsabilidad de cuidar los bosques es de ellos, sin embargo la responsabilidad es de todos; ya que los bosques benefician a toda la humanidad.

    Reflexión

    ¿Para quién es realmente el Parque Nacional? Si el decreto de conservación excluye a quienes habitan el territorio y los deja sin herramientas para gestionar su entorno, la protección es solo de papel.

    La conservación no debería ser una prohibición que empobrece, sino un puente hacia prácticas regenerativas que permitan que tanto el bosque como su gente prosperen. Mientras no cerremos la brecha entre las leyes ambientales y la realidad social de ejidos como La Trinidad, estaremos protegiendo el paisaje, pero descuidando el ecosistema humano que lo mantiene vivo.

    Escrito por Ana Hernández, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    FUENTES

    Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. (4 de junio de 2025). Áreas Naturales Protegidas. Gobierno de México.https://www.gob.mx/conanp/documentos/areas-naturales-protegidas-278226

    “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”.

  • Hacia el rumbo bioclimático: Evaluación del espacio habitable

    En artículos anteriores hemos hablado de la importancia de la relación del ser humano con el medio en el que habita, de conceptos y aspectos relacionados con el bienestar, así como de las estrategias de diseño en la arquitectura que permiten que los espacios aporten a la vida, a la salud y al cuidado del entorno.

    En esta ocasión exploraremos algunas herramientas que permiten evaluar el confort en los espacios habitables, un aspecto fundamental dentro de la arquitectura bioclimática.

    En la búsqueda del confort. Elaboración propia.

    Criterios de habitabilidad en la normativa

    Buscando la definición de este concepto en el ámbito normativo, en un artículo de la Revista Vivienda Infonavit se destaca que no existe una definición establecida de habitabilidad, sino únicamente criterios físico-espaciales y de materialidad, dejando de lado las necesidades subjetivas. El texto reflexiona que tener una definición clara y transdisciplinar, de manera inicial a nivel federal, podría ser la base para que las normativas regionales y municipales nos guíen hacia una planeación territorial más adecuada (Urias Barrera, 2022).

    Sin pretender tener una visión reduccionista del tema, al revisar el Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México y el de Morelia, donde resido, tampoco se integra una definición formal. El cumplimiento de las llamadas condiciones básicas de habitabilidad se intuye principalmente a partir de dimensiones mínimas de los espacios, porcentajes mínimos de ventanas que consideran ventilación e iluminación natural, y ciertos parámetros espaciales que buscan asegurar condiciones mínimas para habitar.

    Por otro lado, existe una norma de aplicación voluntaria, la NMX-AA-164-SCFI-2013. En ella, el confort se define como “estado físico de bienestar percibido por los usuarios, generado por el ambiente interior del edificio”, mientras que la habitabilidad se entiende como “la cualidad de habitable que tiene un espacio construido, en función de normas legales” (Secretaría de Economía, 2013).

    Lo interesante de esta norma es que no solo considera aspectos de eficiencia energética y materiales, sino que también integra elementos urbanos como el uso de suelo, la movilidad, el paisaje y la biodiversidad. Además, incorpora la calidad del ambiente interior y aspectos de responsabilidad social. Otro punto relevante es que los requisitos aplican durante todo el ciclo de vida de la edificación, es decir, durante el diseño, la construcción, la operación y el abandono.

    Consideraciones generales para el diseño de edificaciones, según la NMX-AA-164-SCFI-2013. Elaboración propia con base en los recursos proporcionados en la materia de Evaluación del Diseño Bioclimática, impartida por ITACA

    Reflexionando al respecto, considero que es complejo buscar un objetivo sin tener claro lo que se busca. Si bien existe una normativa que se enfoca en la edificación sustentable, surge la pregunta: ¿no deberían integrarse estos conceptos y requisitos en la regulación principal para la construcción en México?, ¿hacerlo haría más difícil la tarea de arquitectos y constructores?, ¿por qué es voluntario mejorar las condiciones de los habitantes y de nuestras ciudades?

    Evaluación del confort en arquitectura bioclimática

    Actualmente existen distintos modelos que evalúan el confort térmico y que pueden clasificarse según el ambiente que analizan, ya sea exterior o interior. Sin adentrarnos demasiado, resumiré las generalidades que hemos aprendido durante la especialidad.

    Generalidades de los modelos de confort. Elaboración propia.

    En el caso del confort exterior, uno de los modelos más utilizados es el Physiological Equivalent Temperature (PET), que calcula el confort a partir de la sensación térmica y el estrés fisiológico del cuerpo en un ambiente particular. Este modelo utiliza datos específicos del usuario y factores climáticos del exterior para clasificar el confort en una escala de nueve categorías.

    Otro modelo es el Universal Thermal Climate Index (UTCI), que identifica el confort a partir del intercambio de temperatura entre el cuerpo humano y el ambiente. En este caso se considera un estado de bienestar entre 9 y 26 °C y el confort se clasifica en once categorías de estrés térmico.

    En cuanto al confort interior, se consideran principalmente dos modelos reconocidos por la norma ASHRAE 55. Uno de ellos es el Predicted Mean Vote (PMV), que se basa en la medición de la sensación térmica de un grupo de personas dentro de un espacio para predecir el nivel de confort que tendrá la mayoría, aproximadamente el 75 %. Para ello toma en cuenta factores climáticos, el nivel de arropamiento y la actividad metabólica de las personas. El resultado indica la sensación térmica del grupo en una escala subjetiva de siete puntos. Este modelo suele utilizarse en interiores que cuentan con sistemas de climatización.

    El otro modelo es el Adaptive Comfort Model, basado en la idea de adaptación psicológica y conductual del individuo a las condiciones ambientales de distintos climas. Este modelo emplea un rango de aceptabilidad entre el 80 y el 90 %, y al analizar factores tanto del interior como del exterior identifica el confort en una escala de tres categorías. Actualmente es uno de los modelos más utilizados en arquitectura para evaluar espacios interiores que están ventilados de manera natural.

    Simulación energética y análisis bioclimático

    La evaluación del confort también puede realizarse mediante simulaciones energéticas en software especializado, como Rhino, Grasshopper y Ladybug. Estas herramientas permiten predecir el comportamiento energético de la edificación y las sensaciones térmicas del cuerpo humano, teniendo como base los datos climatológicos del sitio y condiciones específicas del habitante.

    Uno de los aspectos más valiosos de este tipo de software es que permite identificar horarios, días y meses de disconfort, facilitando así el planteamiento de estrategias de diseño que mejoren el desempeño bioclimático de la edificación.

    Beneficios del diseño bioclimático

    Podemos encontrarnos con edificaciones excepcionales y bellas que cumplen al cien por ciento con las normas de construcción establecidas y, aun así, no son confortables para las personas que viven en ellas. Es en este punto donde cobra importancia la integración de los conceptos bioclimáticos en el diseño de las edificaciones, porque no debemos olvidar que proyectamos para seres humanos que vivirán en un sitio con condiciones específicas.

    En este sentido, cierro con un concepto que está ligado a la bioclimática, la biofilia.

    En el texto “14 Patrones de Diseño Biofílico”, los autores expresan que “el diseño biofílico es diseñar para personas como organismos biológicos, respetando los sistemas mente-cuerpo como indicadores de salud y bienestar dentro del contexto de lo que es apropiado y sensitivo localmente” (Browning, Ryan, & Clancy, 2017).

    Este texto busca ser una guía que incluye recomendaciones, ejemplos y consideraciones de diseño para cada uno de los patrones biofílicos. Llamó mucho mi atención una tabla que resume cómo diferentes estudios e investigaciones han demostrado que la implementación de estas estrategias ha favorecido tres aspectos principales de la salud.

    Tabla de patrones biofílicos de la naturaleza en el espacio. Extracto de la tabla 1 del libro “14 Patrones de Diseño Biofílico” de William Browning, Catherine Ryan y Joshep Clancy del 2017.

    Y es que me resulta increíble cómo pequeñas acciones en el diseño pueden tener un impacto tan beneficioso en el ser humano. Además, con el ritmo acelerado en el que vivimos actualmente, todos deberíamos poder sentir alivio, refugio y, sobre todo, amor por vivir; y qué mejor si uno, como arquitecto, puede contribuir a ello.

    Referencias

    Browning, W. D., Ryan, C. O., & Clancy, J. O. (2017). 14 Patterns of Biophilic Design [14 Patrones de diseño biofílico]. (L. Penabad-Camacho, Trad.). New York: Terrapin Bright Green, LLC.

    Secretaría de Economía. (2013). NMX-AA-164-SCFI-2013. Edificación sustentable. Criterios y requerimientos ambientales mínimos. Diario Oficial de la Federación.

    Urias Barrera, H. E. (1 de julio de 2022). La habitabilidad: reflexiones desde la perspectiva de la normativa y los planes de desarrollo. Vivienda Infonavit, 18-23.
    https://revistavivienda.infonavit.org.mx/2022/07/01/la-habitabilidad-reflexiones-desde-la-perspectiva-de-la-normativa-y-los-planes-de-desarrollo/

    Escrito por Sofía Caballero (estudiante de la Especialidad en Arquitectura Bioclimática)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.